jueves, 3 de noviembre de 2011

Una historia, de esas sobre el amor...

Estoy enamorado... pensé. El cúmulo de sentimientos encontrados colapsaron en mi corazón, nublando la razón y perturbando el alma desde el día que la ví. Mi mirada se estrelló en la tersura de su bello rostro dejándose caer colgada del coqueto fleco que adornaba su frente. Inmediatamte fué arrebatada por una delicada mano, que haciendo a un lado el cabello, dejó al descubierto los más hermosos ojos que hubieran exitido para mí. Cada movimiento, cada gesto, cada preciosa sonrisa era como la obra más perfecta de algún artista; como la canción que mueve los cuerpos al unísono al bailar jugando con el viento. Y yo ahí, sin poder hacer nada, tan... inmóvil; tan falto de valor, tan lleno de ganas de tomarla entre mis brazos y besarla; sin nada que perder. Sin nada...

Hoy, después de seis años de ese encuentro fortuito con aquella mujer de mis sueños, aquí estoy a su lado; amándola; sintiéndome feliz y afortunado porque, por alguna razón me vió, cuando creí haber pasado desapercibido. Porque después de todo este tiempo sigo encontrando pequeños trozos de belleza en cada paralabra, cada risa, cada cara enfadada, cada beso, en cada rincón de su cuerpo. Porque aunque parezca que algunas veces la adversidad me abrume, y tarde en recordarle lo mucho que la quiero, nunca lo olvido, porque la llevo en la sangre que irriga mi corazón y le da vida.

Hoy estoy de fiesta, mi corazón celebra el amor. Ese amor que le da sentido a mi existencia y me hace creer que todo es posible. 

M y M ♥
04/ 11 /2005-2011

viernes, 21 de octubre de 2011

La simplicidad del ser.

A veces pienso como siendo lo que algún día fuí, no fui nada.
Entonces me pregunto que me faltó hacer para ser lo que anhelaba.
Si cada cosa que hice, me hizo ser lo que hoy no quiero,
regresaré a deshacer, para así empezar de cero.


El querer ser y no ser, se ha vuelto tan complicado
que no te permite ver todo el daño que has causado.
Empezaré desde aquí, otro rumbo a mi destino,
siempre que te tenga a tí, para guiarme en mi camino...

domingo, 7 de agosto de 2011

Fuera de mi.

Si alguien, alguna vez en la vida ha sido capaz de tomar parte en una especie de experiencia extra corporal podría describir los síntomas que me acontecen. Se dice que somos el arquitecto de nuestro propio destino y sin duda soy partidario de esa postura, solo que últimamente he tenido la sensación de que la forma que va tomando ese camino en mi vida se está alejando de lo que hubiera querido que fuera, como si el órden de su existencia no dependiera de mi; se me escurre de las manos...

Mis días se han vuelto una réplica exacta de si mismos, con algunas variantes en el clima y uno que otro mosquito de más. Mi salud sufre golpes al igual que mi entereza. Me he convertido en mi döppelganger; ese extraño ser que es idéntico a mi en apariencia, pero carente de espíritu y de alegría por la vida. Soy el yo malvado que salió de mí y quiere destruirme.

Hoy no hay paz en mi corazón.

Hoy, no soy yo...


sábado, 9 de julio de 2011

El acecho del monstruo.

En busca del más mínimo desvío de la voluntad, el monstruo de humo espera pacientemente el momento de hacerme sucumbir, ante esa suave, deliciosa, y ardiente caricia que regocija mi espíritu y exprime mi diafragma; oh dulce y sublime sabor a remordimiento y promesas rotas que me hacen recordar la fragilidad del corazón del hombre y su falta de huevos...


miércoles, 6 de julio de 2011

Dime lo que escuchas, y te diré quién eres.

Hablemos de música. 

Todas las culturas conocidas han desarrollado su propia música, pero sólo algunos lenguajes tienen una palabra específica para ella. En la cultura occidental los diccionarios suelen definir la música como un arte que trata de la combinación de sonidos en un espacio de tiempo con el fin de producir un artificio que posea belleza o atractivo, que siga algún tipo de lógica interna y muestre una estructura inteligible, además de requerir un talento especial por parte de su creador. Resulta claro que la música no es fácil de definir, aunque históricamente la mayoría de las personas han reconocido el concepto de la música y acordado si un sonido determinado es o no musical. La música tiene diferentes funciones, y en algunas sociedades ciertos sucesos serían inconcebibles sin ella. Un estudio correcto de la música debería contemplar no sólo el sonido musical en sí mismo, sino también los conceptos que llevan a su existencia, con sus formas y funciones particulares en cada cultura y con la conducta humana que lo produce.

Un fenómeno muy curioso que acontece en nuestra sociedad, es el hecho de "catalogar" a los grupos sociales (o a los individuos en particular) por el tipo de música que escuchan. Así, el simple hecho de escuchar música norteña te convierte en pinche ranchero, si escuchas hip-hop eres el cholo y el heavy es exclusivo para satánicos o drogadictos. El gusto particular se ha convertido en el entronque en el camino entre "lo que es nice y lo naco" (por Dios ¿al menos sabe la gente lo que esa palabra significa?). La cultura musical va más allá de cualquier estereotipo. Representa (a mi forma de ver) una de las muchas maneras en que el ser humano proyecta su forma de pensar o sentir. Aunque no se puede negar que las personas son influenciables (por cualquier medio), y la mayoría de las veces carecen de una propia personalidad que les permita definirse a si mismos. Y eso influye también en lo que escuchan. 

Pero como dijo una vez un familiar: "Música es música". Si te gusta, pues escúchala y deja de estar chingando...


Instintos naturales.

Me recuesto sobre el sillón de mi sala, cierro los ojos y empiezo a recordar. La oscuridad en la habitación me hunde hasta el rincón más profundo de mi ser. El silencio es tal que puedo percibir cada detalle de mis pensamientos y empiezo a perder la noción del tiempo y el espacio. Todo se vuelve confuso, ya no soy capaz de distinguir si aún estoy despierto. Hay una cegadora luz al fondo del túnel; oigo voces que me llaman, están por todas partes. El túnel no parece tener fin, se vuelven inútiles mis esfuerzos de seguir corriendo hacia la salida. De pronto, todo se desvanece.

Me encuentro en un pequeño granero, en las orillas de una vieja carretera desierta. No recuerdo haber estado ahí antes, pero por alguna razón me parece familiar el lugar. Se siente denso el ambiente, el hedor es nauseabundo y la vista es escalofriante. En el suelo hay todo tipo de utencilios. Hay un rastro de sangre que va desde el centro del cuarto hasta una escaleras que conducen a un sótano. Voy siguiendolo, entro en el. Hay alguien ahí, parado de espaldas hacia mi. No lo distingo, esta muy oscuro. Me acerco lentamente. Estoy parado justo detras de él; un enorme escalofrío recorre todo mi cuerpo. Estoy helado y en shock. El simplemente voltea y me dice -No te preocupes, ya lo hice por ti-.

Estoy frente a un espejo de cuerpo entero, tengo en mis manos una vieja hoz oxidada y mellada llena de sangre. Detrás de mi sobre una mesa, yace despedazado el cuerpo inerte de un hombre sin rostro. No sabía quién era ni que tenía que ver conmigo, pero no me importaba. Me siento lleno de ira y rencor. Se me hace injusto que muchos ocupen un lugar en el mundo que no saben aprovechar. Si no saben vivir merecen morir...

Abro los ojos; estoy en mi sala. Mi pulso es mas rápido igual que mi respiración; me siento mareado y confundido. Permanece el silencio. Todo se ha ido, las voces, el túnel, el granero en medio de la carretera, pero aún puedo percibir ese olor insoportable de muerte y podredumbre.
¿Cómo estar seguro que lo que ocurrió fue tan sólo un macabro sueño?

A veces me da miedo pensar en matar, otras veces no tanto...